“Fue la Navidad más triste y feliz a la vez” Nelida Barreto

EVOLUCIÓN. La mamá de Mateito sigue en una especie de coma tras el accidente que tuvo en febrero, pero ya fija la mirada hacia sus seres queridos.

La mirada está fija. Por momentos, perdida en el vacío. Pero casi siempre mirando atentamente a aquellos que ama. Si pudiera hablar con los ojos, sin dudas que lo haría. Sin embargo, como son la ventana del alma, solo basta con verla a las pupilas para entender todo lo que quiere decir.

Así es como está Nélida Barreto. Una mamá que luchó a capa y espada por poder festejar esta Navidad con el pequeño Mateo. Aún sin poder abrazarlo. Aún sin poder besarlo. Pero sabe que cada vez falta menos para que eso pase. Aún postrada en una cama, desde hace ya muchos meses, va respondiendo mejor a los estímulos. Cierra y abre los ojos, fija la mirada cuando le hablan, suspira, y voltea la cabeza cuando lo escucha llorar a Mateo.
Mirna Barreto, su hermana y quien es la que hasta acá se viene encargando del pequeño Mateo, hoy de 4 meses, comentó que para ellos fue la Navidad más triste, pero la más feliz a la vez. Triste, porque su hermana aún no despierta del trance en el que hace casi un año entró, pero feliz por haber pasado por primera vez un día tan especial como este, con su pequeño Mateito.

“Triste porque nos hubiera gustado que mi hermana pueda despertar ya para estar con nosotros, y feliz por nuestro milagro Mateo”, dijo. Explicó que hay mucha conexión entre el pequeño y ella. “Es como si fuera que él entiende que ella es su mamá, le sonríe y ella le fija la mirada. Además cuando llora suele mover la cabeza como queriendo avisar”, contó Mirna.

Mirna es prácticamente la mamá del niño en estos momentos.

Todos los días tanto ella como su mamá y sus hermanas elevan una oración al lado de Nélida pidiendo por su total despertar. “Oramos y ella suspira, es como que le gusta mucho cuando se ora. Nos damos cuenta de que ella está luchando por despertar. Ella prácticamente está consciente, fija la mirada cuando le hablamos, cierra y abre los ojos”, siguió.

En febrero se cumple un año del accidente

En febrero se cumple un año del accidente que dejó en este estado a Nélida. En ese mes también cumple 34 años (10 de febrero). Ella estaba embarazada de dos meses del pequeño Mateo a quien los doctores no le dieron casi posibilidades de sobrevivir a los estudios y tratamientos a los que su madre sería sometida tras el accidente, pero Mateito se aferró a la vida gracias a su mamá.

El hecho ocurrió el 22 de febrero pasado. Nélida iba manejando su vehículo con sus hijos de seis y doce años (el último tiene 13 ahora) cuando cayeron del puente Jejuí que tiene 17 metros de altura, quedando varados a dos metros del río, en el distrito General Resquín (San Pedro). Sus otros dos hijos salieron ilesos, pero Nélida no volvió a ser nunca la de antes.

DIAGNÓSTICO

Según los médicos, Mateo no soportaría los estudios al que sería sometida su madre por ser perjudicial para un embrión.

PREMATURO

Mateo nació prematurito, a las 34 semanas. Nélida dio aviso a sus familiares con un par de lágrimas, ya estaba en trabajo de parto.

Fuente: cronica.com.py

[Total:8    Promedio:3.1/5]

Comentarios

Comentarios